sábado, 30 de enero de 2010


Si hay algo que se podría decir que es característico de la cultura latinoamericana es su idealización del amor romántico y/o pasional, en el cual ambas partes se dejan llevar por sus sentimientos al punto tal de poder arriesgarlo todo por amor.

El problema es el siguiente, de una forma enfermiza medimos el amor en función a lo que sacrificamos por ello; algo realmente sin sentido, no importa si sos hombre o mujer, hetero, gay o asexual, culturalmente no somos objetivos a la hora de enamorarnos.

Mis panas por lo general se empepan por chamas que nunca la pararan ni medio, mis amigas son capaces de aguantar una relación abusiva con la esperanza que los idiotas que tienen por novios cambien o se den cuenta que en realidad las aman, los casados que le temen al divorcio por considerarlo como una fracaso personal, personas que ponen su vida en función a su pareja, la gente que nunca puede estar soltera y viven buscando pareja a como de lugar por miedo a que los deje el tren o por miedo a la soledad. Se podría escribir un libro completo acerca de las cosas que los latinos hacemos en función del amor, aunque desde mi punto de vista es una actitud masoquista promovida por la idea absurda de que estar soltero es estar incompleto o que nadie mas nos podra hacer feliz que la persona con la que estamos o con la que queremos estar, llegando al punto en el cual nos somos infieles a nosotros mismos por mantener una relación.

Pienso que es hora de renunciar a esta idea absurda y no seguir jalando bolas, no seguir humillándose, no seguir querer resucitar una relación en plena necrosis y comenzar a valorarse y ser fieles a nosotros mismos antes que con cualquier otra persona.

martes, 26 de enero de 2010

el otro lado


En el otro lado de la cama
Va avanzado la luz del sol
Y acaricia sutilmente
La otra parte de mi alma

Mis ojos le miran al despertar
en silencio escucho su respiración
Mis ojos aprecian su rostro
Aquel que no he dejado de admirar

Han pasado muchos años
Y ambos hemos cambiado
Y aun ansío besar sus labios
Y tiemblo al estar a su lado

Mis ojos brillan cuando abre los suyos
Y por instantes el tiempo se detiene
Y no existe nada mío y nada suyo
Solo una habitación que desaparece
Dos miradas buscándose mutuamente
Dos corazones consumiéndose en fuego

Dos enamorados dementes